Prosa poética y poesía. Del Amor, la naturaleza y otros cuentos

Ser Simple. Ser sencillo y elemental. Poesía.

SIMPLE "Sé tan simple como puedas ser; te sorprenderá ver lo poco complicada y feliz que tu vida puede ser"  ...

lunes, 21 de septiembre de 2020

Dos en la tarde, prosa poética (relato breve). Estampa poética


 


DOS EN LA TARDE

 

  Allí el viejo. Mira sus manos manchadas con la flor del azafrán. Sus arrugas toman un tono anaranjado: y vislumbra el amanecer en su carne. 

 Allí el niño. Corre entre las espigas; y ellas celebran que sea el potro de la inocencia el que de vuelo a sus semillas. 

 Arrecia el viento y al niño se le cae la sonrisa viva como una pluma rosada entre las flores. El viejo, que bajo un algarrobo lo contempla, deja salir una lágrima honda como la que exuda un pino que ha vivido mucho.  El niño tiene tierra en las rodillas y una catedral de polen en el pelo... Sigue con ojillos cascabeleros a una ardilla, que trepa por un tronco con ardor de nube incendiada. 

 El niño tira del pantalón del abuelo. Lo conduce por el río alborotado de su ilusión. Ambos caminan salpicados por la luz, delicada como una orquídea. Y todo se detiene un instante; y hasta el romero contiene su respiración violeta. Se trata de aquella mano arrugada y grande de roble, envolviendo a la otra, pequeña y dócil como las mariquitas. El campo extiende su llanura alrededor de los cuerpos. Puntos de flores y un aire silente los recoge en su cálida respiración sin tiempo. 

 En el suelo hay un nido. Está vacío y emana un aroma vivo de ausencias. El niño lo coge, y mirando al anciano le pregunta dónde están los pájaros que vivieron ahí. Movido por la brisa, un solitario plumón sale del nido y queda flotando en el aire remarcando la quietud blanca de la vida. Cae... 

 El viejo le acaricia el cabello y le señala los trinos que comienzan a escucharse como arpas nuevas en la lejanía bañada del atardecer. Las sombras trazan un arpegio de ternura bajo sus pies.

 

 

 

Prosa poética: Maite Sánchez Romero (Volarela)

Pintura: Claude Monet

lunes, 6 de julio de 2020

Libros. Entre el olvido y la resurreción. Poesía


 https://www.pinterest.es/pin/452119250064095853/



De pequeña crecí rodeada de libros. De modo ingenuo, simple, los abría, los olía, los amontonaba a mi alrededor... y sin comprenderlos, quería vivirlos, hacerlos míos, extraerles sus secretos montañosos... El destino quiso que dedicara buena parte de mi vida a venderlos; a pasarlos de mi mano a la otra mano, también ávida por recorrer sus páginas. Seguía oliéndolos, esta vez con aroma a viejo, a letargo de chimenea, café y sueños correteando por las hojas manchadas... Amarillentos y bellos, circularon por mi vida como hojas de otoño, que nunca cayeron al suelo porque se quedaron a vivir en mi alma. Ahora siguen a mi alrededor, con letras de tinta digital; muchos, maravillosos, muchos, muchos... Abundantes hasta el colapso de mi emoción... Y los barajo y los ordeno, con devoción de novicia, porque son la letra de una sagrada canción que nunca acaba...
Y también yo trato de crear alguno, embriagado de ilusión, ansioso por besar la efímera belleza; pequeño y locuaz... como yo.


**


"Allí los cisnes
guardan el sol de los sueños
entre azules de beso y llama."

Mª Jesús Muñoz


LIBROS


Un corazón
palpita
en el papel.


Un rostro
anónimo,
de labios de tinta,
de cabellera brumosa,
hablándote...
en las orillas de lo imposible.

Tu alma panza arriba,
bajo el cielo estrellado
de las páginas abiertas.

Tu cuerpo hechizado,
sobre un mar que no se mueve,
pero te engulle...


Mundos
líricos,
extraños,
fabulosos,
sabios,
profundos,
nuevos,
excitantes...
vienen a acostarse
en el lecho de tu mente,
vienen a besar tus recónditos rincones,
a enraizar en tus nervios,
a crecer en tu espesura,
a trepar por el asombro gigante
de tu alma.
Y cualquier día
dan su fruto
por tu boca.


Libros...
amarillentos,
bellos,
melancólicos,
níveos,
extasiados,
ilustrados,
parcos,
locos,
charlatanes,
rientes,
acicalados,
oscuros,
livianos,
profundos,
resplandecientes,
eternos...


Siempre, siempre... Ellos,
entre el olvido y la resurrección,
aguardando
esa mano virginal...
que los libere.



****

Maite Sánchez Romero (Volarela)

Ser Simple. Ser sencillo y elemental. Poesía.








SIMPLE



"Sé tan simple como puedas ser;
te sorprenderá ver lo poco complicada y feliz que tu vida puede ser" 

Yogananda


Quisiera que me miraras y vieras al fresco mar
meciéndote
a través de mis ojos.

Quisiera ser simple como una flor en la mano de un niño.

Ser una más entre los rectos troncos,
simple...
como una mano tendida,
como el maullido de un gato,
como una huella en la nieve.

Aprender a ser...
callada y esperanzada
como un huevo en su nido.

Quisiera ser tan elemental como un abrazo,
tan verdadera como las piedras,
sin arrugas en el alma, lisa
como el horizonte.

Ser, tan sólo ser...
hasta que todos vean transparentarse mi alma
y contemplen a través de mí
la exquisita danza de la luz.


***

Imagen digital y poema: Maite Sánchez Romero

Vivaldi piano.adagio

 

Reencuentro. Poema de amor tras la separación de la guerra.





Pintura de Josefina Chiappe:
http://chiappejosefina.blogspot.com/2009/11/abrazo-azulado.html




EL REENCUENTRO


Era un tren de acero en el que viajaba un recuerdo con sonrisa de pájaro.
Una mejilla pegada al cristal del futuro,
una lágrima desgajando el mar...

Era un soldado recién liberado.
Era una novia con una flor muerta en el bolsillo
y una falda
todavía oliendo a hierba
y a manos tiernas buscándose en el imparable atardecer.


Eran dos almas descosidas por la guerra.
Un tren de vuelta.
Una foto arrugada por los besos.
Un revuelo de periquitos en la tripa.

Era un humo de rosas acercándose...

Y un bufido del hierro satisfecho,
una gran mancha de alegría en el andén,
y muchos brazos
hambrientos...

Y allí él, la gorra apretada.
Y allá ella: su emoción talla una rosa
en el mármol del instante.

Érase un sol que se marchaba por Poniente
cegado ante dos frágiles
humanos abrazados.



***

 Poesía de Maite Sánchez Romero (Volarela, 2012)

Gardenia o jazmin del Cabo. Un poema a una flor maravillosa

https://www.pinterest.es/pin/861313497475640322/




FLORECE UNA GARDENIA




Entre sombras la exquisita llama
de una luz
se desprende.
Encarnan en ella
estrellas de bondad
que soplan su fragancia cósmica.

Tiene pétalos de cera tierna y confiada
como los dedos de un infante;
y un aroma de tarde enamorada
sube por su tallo.

Espirales de inocencia se acercan
a escuchar su música de flautas,
y un recuerdo vaga entre sus pétalos,
con rumor a ríos
que se amaron...

La flor emana, dormida, su perfume,
y se vuelven las nubes garzas blancas...
Alguien la roza, repica una campana,
despiertan sus hojas barnizadas.

Se mueve, sin brisa...
tiembla sola y pura
en su naciente baile cristalino.


*

Maite Sánchez Romero (Volarela)

Y la palabra fuiste tú. Poema en prosa de amor

Rogier van der Weyden



 
Y LA PALABRA FUISTE TÚ




Existe un día en que la palabra fuiste tú.
El mundo entero desembocó en tus ojos; 
se derramó en tus labios,
y de ellos bebí la esencia de las cosas.

Existe un día en que mi palabra se alojó en tu pecho,
y se incendió.
Tu sola presencia era un astro completo, absoluto, inabarcable, profundo...
absorbiendo cada letra de mi vida.

Existirá un día en que desaparecerán todas las palabras
y el silencio tomará la sublime forma de nuestro abrazo.






***


Maite Sánchez Romero- Volarela

Soy tu lágrima subterránea. Un poema en prosa de amor.

Nicoletta Tomas




SOY TU LÁGRIMA SUBTERRÁNEA


Mis lágrimas son de lluvia. Saben a tierra,
huelen a nubes;
son frescas como el loto empapado.
Te aman. Te buscan...

Una polilla prendida a la luna, prendida...
Un meteoro fundido en el mar
fundido...

Tu pecho está abierto con la roja ternura de un volcán que se contiene y se mece al ver llegar las negras estrellas de mis labios.

Y tu ansia explota como un pájaro que de pronto, en pleno vuelo, quedara ciego de amor...
y ciegamente me buscas bajo la tierra espesa de mi pelo;
y tus manos enceguecidas tocan las amapolas tintineantes de mis labios,
y tu piel ciega intuye el tacto de mi piel en la soledad de la arena.

Llámame siempre, amor. Soy tu lágrima subterránea, tu capullo de luz infinita.
Mi corazón reposa en el tuyo como la gota de lluvia que alcanza la tierra.
Tu vida duerme en mi frente, cantando la armonía del mar.

Una polilla prendida a la luna, prendida...
Un meteoro fundido en el mar
fundido...

***

Maite Sánchez Romero (Volarela)