Cuentos bajo la almohada

Ser Simple. Ser sencillo y elemental. Poesía.

SIMPLE "Sé tan simple como puedas ser; te sorprenderá ver lo poco complicada y feliz que tu vida puede ser"  ...

lunes, 13 de septiembre de 2021

Revuelos poéticos: Antes de nacer

 Para los que sigan este blog, informaros de que, en adelante, todas las entradas serán copias antiguas de mi otro blog, y por tanto serán automáticas (programadas). Como no podré retribuir los comentarios por no estar presente, los he quitado. 

Quiero reservar este blog como espejo y copia de seguridad de mi otro blog principal que ya conocéis; "Retazos al vuelo", en el que sí se podrá comentar.  

Un abrazo con cariño de Maite (Volarela)




                                         https://www.pinterest.es/pin/30821578688987086/




Antes de nacer

Antes de nacer, mi palabra

sumergida en lagos turquesa,

esperando el paso de los peces...

Antes de nacer, dedos ciegos,

aroma de Dios en las alas,

espíritu de sol cayendo en cascada.

Nada. Todo.

Crines reflejando mares blancos,

el comienzo, el yo rosado,

el principio inmaculado.


***

lunes, 6 de septiembre de 2021

Revuelos poéticos: Deseo

Para los que sigan este blog, informaros de que, en adelante, todas las entradas serán copias antiguas de mi otro blog, y por tanto serán automáticas (programadas). Como no podré retribuir los comentarios por no estar presente, los he quitado. 

Quiero reservar este blog como espejo y copia de seguridad de mi otro blog principal que ya conocéis; "Retazos al vuelo", en el que sí se podrá comentar.  

Un abrazo con cariño de Maite (Volarela)




Pintura: Matias Quetglas



Tú. 
Escrito con néctar eterno
sobre mis labios.


DESEO


Entre dos cortinas de humo
la carne abundante atravesada de rosas
penetra.
Le llaman deseo. Pero su verdadero nombre
sólo se encuentra en el río que húye.





domingo, 1 de agosto de 2021

Revuelos: La vida como caricia

https://www.pinterest.es/pin/468796642432687936/



 * Si supieras, amor, lo hondo que viajan por mí tus caricias... Sólo detienen su viaje cuando amanecen estrellas en mis labios. 



¿Por qué no puede ser la vida una larga caricia, interrumpida de vez en cuando por espasmos, sustos, tristezas, angustias o molestias? Cuando cesa la interrupción, la profunda y suave caricia sigue su trabajo de amante alfarera. Y modea tu cuerpo, tu alma como el río moldea el lecho por el que pasa.

¿Acaso no es una caricia la tibia leche que pasa por la sed de ternura del bebé? No es caricia el tobogán, el lápiz juguetón entre los dedos, la almohada que recoge los instantes del día como una noche caliente en la mejilla?

¿No es caricia la alegre melodía de la amistad, el siseo dorado de las hojas de los chopos, el sonrojo de la juventud, el amor nuevo con plumas de gorrión?

¡Hay tantas caricias! Todo es una gran caricia cuando la piel se hace tan sensible que hasta el roce de una mirada la estremece. La vida te acaricia sólo con pasar por los túneles hambrientos de tu respiración. Y su caricia es lenta, sí, muy lenta....Puedes respirar la caricia de un trino trenzándose en tu oído, o el dulce ritmo de un corazón que te ama...
Respira ahora la aterciopelada armonía de tu propia mirada... abierta...

viernes, 30 de julio de 2021

El trino que amanece (Estampa de amanecer)

                    



                                                    EL TRINO QUE AMANECE


  Mi sueño fue recogido por los ángeles de la noche y lo transformaron en una mariposa. La he visto alejarse con mi vida en sus alas.

  Y yo he despertado como un pollo abriendo el cascarón. 
Inspiro la paz vertical de un eucalipto. Mi respiración tiene color de amanecer. Expiro una palabra pronunciada por el sol.

  Un viento rasguea la grama con música de conchas. Tambores a lo lejos: son los caballos, levantando el polvo del futuro.
La niebla busca el corazón de los pájaros, y la tierra sonríe con sus suaves lombrices. Mi pulso escapa hacia el pentagrama de flores del nuevo día. ¡Oh, esta música...! ¿Cómo es posible?

  Me alzo desnuda bajo un cielo de trinos naranjas. Y una fina lluvia de pétalos solares se derrama desde las nubes hasta envolver mi piel con la pasión purísima de las rosas.

 Amanece; ha concebido el cielo su milagro. Y milagrosamente, también yo he amanecido. Me arrodillo. La luz señala entre la hierba un caracol de oro; trepa por mi dedo como un tirabuzón húmedo... Mueve sus cuernecillos tanteando mi existencia... Lo miro. Y siento que algo inmensamente dulce, desde el azul recién pintado del cielo, me contempla a mí... Y acaricia con sus nubes eternas mi garganta... 

 Y canto, junto a un coro universal, el trino que amanece a la vez en todos los tiempos.