Cuentos bajo la almohada: La dulce mujer peluda (Doble yo para este jueves)

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viernes, 30 de julio de 2021

La dulce mujer peluda (Doble yo para este jueves)

 




  Aun la recuerdo con su vestido de lunares, irradiando encanto a dos kilómetros a la redonda. Me miraba bajando sus gafas de corazones y parecía entrar por mi cerebro y deslizarse por todo mi cuerpo con una caricia descendente y profunda. Reconozco que era plena seducción; más alegre que cien cascabeles en una cometa; más suave que un conejillo entre las manos: absolutamente fascinadora. Caí en sus redes como un pollo cae a la olla.

  Primero fueron los pelos negros en las sábanas, la mañana siguiente a la luna de miel. Luego aparecían sobre el suelo, en la cómoda, en la bañera o en el lavabo, extrañas huellas múltiples de barro, a veces con pequeñas hierbecillas pegadas. También llegué a ver esparcidos restos de patas minúsculas, alas, ojos de mosca... ¡por todas partes, hasta en el vaso de enjuagarme los dientes! Y finalmente, en un sueño, créanme, la vi a ella. Era peluda, gigantesca, con unos colmillos segregando jugos sobre mi cara descompuesta por el terror. Yo estaba atrapado en una malla de seda, sin poder moverme. Desperté, completamente paralizado, con ella encima. Y juro que no era una mujer sino una tarántula lo que me acariciaba el brazo con su pataza peluda diciéndome: “Amor mío, despierta, tengo mucha hambre y hay que desayunar…” Aquel día fuimos juntos a la playa, comimos en un restaurante, tomamos el sol en la piscina del hotel… Increíble que  nadie más viera su verdadera forma, monstruosa, con su espantoso vientre hinchado, y esos móviles palpos junto a mí diciéndome palabras dulzonas... Era cuestión de tiempo que me devorase.

  Reconozco que fui yo quien la maté. No hace mucho, atenazado por el pavor a morir, compré el insecticida más potente del mercado, y en un descuido suyo, la rocié toda… Díganme: si hubiera sido locura mía, no habría muerto sólo con un poco de veneno para bichos... Tuve que hacerlo. Y estoy tranquilo. Investigando en su pasado descubrí que había matado a tres multimillonarios en seis años. Era, en efecto, una verdadera viuda negra. 


*

Más aportes sobre "Alter ego" aquí: Mag


17 comentarios:

  1. ¡Caramba, Maite! Hay quien tiene una mantis religiosa pero una viuda negra...¡¡Uffa!!
    Me ha gustado la originalidad de tu relato y cómo al principio pensé en un gato negro, luego ya... me di cuenta de que no, pero ahí lo has dejado.
    Instinto de supervivencia, ¿no?

    Mil gracias por acompañarme en esta semana y por la genialidad de tu relato :-)
    Un beso enorme y nos vamos viendo.

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    1. No quería desvelar la clase de bicho que era hasta que estuviera bien envueltito en tela de araña y listo para ser comido.. je, je.

      Gracias a ti, Mag, siempre aportas temas muy incitadores y aunque tarde, no me he podido resistirme :)
      Besos mil

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  2. Original y en clave de humor, por lo menos así lo he leído yo. Y me he divertido haciéndolo. Aunque pensándolo bien...Qué horror, despertarse abrazado por una inmensa viuda negra.
    Muy bueno.
    Un abrazo y feliz finde.

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    1. Yo también me he divertido como una niña, je, je...
      Gracias José Luis
      Un fuerte abrazo; feliz finde :)

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  3. ¡Ajjjjjjjjj menos mal que se dio cuenta a tiempo! Hay que cuidarse de las viudas negras. Me fusta el ritmo del relato con la tensión in crescendo.

    Besos, Volarela.

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  4. Respuestas
    1. ¿Oh me frustaaaa? Ja, ja, ...
      Me alegra que te guste ese ritmo. En este caso la primera persona narrando ayuda mucho.

      Un beso, Mirian :)

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  5. Me recuerda a Mara Laira, personaje central de mis historias, quien tiene una doble, que se comporta como una mantis.

    Sospecho que ella no se transformaba realmente en una araña gigante. Que el protagonista tuvo una visión, que funcionaba como una metáfora visual de las verdaderas intenciones de ella. Y que al verla de esa forma, fue inmune a sus encantos, pudiendo matarla.

    Muy bien contado.
    Un abrazo.

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    1. ¡Qué bien haber coincidido en parte con una de tus personajes!
      Sospechas muy bien porque es justo así, y además, añades lo de la inmunidad...
      Gracias por pasarte :)

      Un beso :)

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  6. jaja qué historia tan tétrica! una auténtica viuda negra que muere en manos de su casi viudo aún antes de querer disecarlo! jeje Un abrazo Volarela, que tengas un buena semana

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  7. Sí, yo misma me sorprendo de qué remotos alteregos me salen a mí estas historias, ja, ja :)
    Otro abrazo y que disfrutes tú también :)

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  8. Menuda metamorfosis la de la viuda negra, con lo maravillosa que parecía al principio. Las apariencias engañan o al tipo le faltan dos tuercas. Divertido y sorprendente el cuento, un abrazo Volarela

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  9. Muy original. Una Mantis tal vez, que nos devora entre pelos, y quién sabe si no son de un arácnido que vive en nosotros.

    Un abrazo

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    1. En este caso son de una viuda negra. Puede que haya otros de mantis ocultas, no me extrañaría...
      Un abrazo

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  10. Una muy buena metáfora, Volarela, ser inmune le ha salvado.

    Abrazo

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