Cuentos bajo la almohada: noviembre 2021

LIBROS

  Mis libros en papel y kindle:     https://www.amazon.com/author/maitesnchez                                                       ...

lunes, 29 de noviembre de 2021

Revuelos poéticos: Prímula y Sol



                         Pintura: Kathy Anderson




LA PRÍMULA


Al arrodillarme sobre la nieve,
vi el leve destello de un prímula.
Estaba caliente:
Tenía el aliento del sol sobre ella.

Allí permanecía inalterable, nueva,
como una juvenil estrella
ardiendo en la mansedumbre
de un prado nevado.
Había tanta vida en ella
como para crear un nuevo mundo.

Esa misma tarde
unas manos la arrancaron
y dispersaron sus pétalos,
cayendo en el aire rojo y loco
de dos enamorados.


*

SOL

El sol deja caer
lentas sonrisas de fuego
sobre los tejados.
Calienta las hojas muertas y las vivas,
dibuja niños jugando en las plazas de la vida.

El sol,
de pie,
sobre mi alma,
desprende lotos de mi mente,
y me agarra dulcemente
como a su pequeña aprendiz de estrella.

Ser estrella es un largo camino,
pero el sol huele a luz,
a vainillas y a limones,
huele, huele y huele...
y sigue oliendo también por las sombras
del universo.

*









lunes, 22 de noviembre de 2021

Revuelos poéticos: Sueño de vida

 

                                    https://www.pinterest.es/pin/414683078187889211/



UN SUEÑO DE VIDA


Cien mil palabras enterradas:
montañas, plantas, caminos, animales, ríos, mares, árboles, lagos,
son un sueño, son cien mil colores enterrados.

Con mis patas de paloma voy dejando rastros en la arena.
Sueños... ¿Estáis bajo mí y no os veo? Pico y pico en la arena... Escapan los latidos de las caracolas sumergidas...

Mis alas susurran como el cielo, soy vida escapada, soy una semilla de manzano,
se posa mi perfume como el rocío sobre todos los seres... Ahora os veo, cien mil formas cambiantes,
sueño, Tierra, regalo vivo de Dios sobre mi sereno corazón.

lunes, 15 de noviembre de 2021

Revuelos poéticos: Un cisne solitario

 

Fotografía: Volarela




Un cisne solitario en la laguna
lleva a la niña bondad en su cuello,
plumoso y ligero,
y las manos de la belleza acarician
su eternidad blanca.

Un cisne solitario en la laguna...
es el reflejo tremolante de la vida,
el níveo posarse de los copos de un sueño,
la levitación de las arpas...
el amor que avanza
de puntillas sobre el agua.

Es una herida de luces
manando de la armonía.

Un señuelo, un ángel, una aparición,
o la esperanza del mundo
deslizándose en un lago. 



jueves, 11 de noviembre de 2021

Poemas recitados: Me haces reír. Poesía de amor

 

 


domingo, 7 de noviembre de 2021

 



Pintura de Nicoletta Tomas 


ADDA


Adda no tenía que fingir. La vieron llegar del camino del sur, fatigada, con su vestido raído de color verde y su pelo flotando como una maraña de nubes.

Nadie le preguntó dónde había estado. Ya conocían sus ausencias. Y también sabían del vacío de su boca. Sus pasos, sus movimientos, también eran mudos.

Aquel ser merodeaba por el pueblo, entre los demás, rozando apenas la vida, sin dejar impresión clara a su alrededor; como una sombra a la que súbitamente se le descubrieran dos ojos.

Más que un animal, menos que un ser humano. Sólo un poco más que la noche. Todos pensaban que su persona no podía haberse engendrado de la unión de la carne, sino de la de los granos de arena.

¿Qué le dejó sin voz? Era un enigma. Algunos cuentan cómo a los cuatro años contempló el degüello de un cordero y que por ello cerró los labios. Es posible que ante aquella cabeza atenazada por dedos de acero, ante el golpe rápido que hizo manar la sumisión roja del cuello, o ante la muerte manejada como un montón de cebada, sí, es posible que la niña se escondiera de por vida. Es probable, sí, que huyera sin voz del olor cetrino de aquellas paredes sin cal, amarillentas, tristes como el sudor, la rutina y la sangre derramada.

Pasó el resto de sus días ausente, perdida y sin rumbo. Hasta el día del huracán.

Dicen que junto al pozo, anclada a un barrote de hierro, Adda volaba.

La arena formaba un torbellino gigantesco, ansioso por devorar las casas, nervioso y aullante. La ira se empecinó contra aquel pueblo, escupiendo millones de dardos de arena que se fueron clavando en las lágrimas de todos.

Cuentan que Adda, aferrada a aquel pozo, reía por primera vez.  Con una risa que no sonó, pero resultó más violenta que el mismo ciclón. Y es entonces cuando todo acabó; se detuvo el viento y la tierra volvió a su sitio. Y los gritos de los niños pudieron detenerse.

Cuando vieron el cuerpo inerte de Adda, fueron a mirar su cara: seguía sonriendo, con una sonrisa similar a la caída triunfal de las grandes cataratas.

Y nadie logra entender cómo el huracán se sometió ante aquella frágil vida.

Desde entonces, vientos de leyenda aúllan desde su pequeña tumba. 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

PLAYA... ¿qué esperas?

 UNA PLAYA ESPERA. LA NATURALEZA EN EL CORAZÓN. RECITADO.

Cuando la solitaria playa invernal sueña...




lunes, 1 de noviembre de 2021

Revuelos poéticos: Soledad

Pintura: Francesco Mangialardi: http://www.ioarte.org/artisti/Francesco-Mangialardi/opere/Costa-Meditteranea/



SOLEDAD


 Sobre el acantilado blanco

una flor duerme el sueño del mar.

Está sola junto a las leves gaviotas,
respirando la soledad plana del horizonte.

Esa flor tiene la respuesta del silencio
en sus pétalos de pureza solar.

Pero no la puede oír... 

Hendida en la roca
sólo se sabe sola,
abandonada
como la sal que deja el mar en el hueco de las piedras.

Llora sin ser vista,
mientras vuela por sus pétalos
una canción añeja,
llevándose su polen a lomos de la brisa...
hacia otra flor distante y solitaria
que también está llorando
de soledad.